jueves, 4 de julio de 2013

Secundum quid... o casi


  
Esta entrada reproduce una intervención en un foro académico de filosofía, en el contexto de un debate centrado en la interpretación de Aristóteles, y en general, del mundo griego clásico, por parte de los postmodernos. O algunos postmodernos.  Se trata de aquéllos que desde la corriente hermenéutica, buscan "redescubrir" lo "no vivido, lo no-narrado" de la antigüedad a través de Vattimo, Heidegger Nietzsche, superando la "corrupción" latino-escolástica a la que fue sometido el pensamiento griego "trágico" y sus presuntas funestas consecuencias para la construcción de Europa.  Uno de los foristas  apuntaba hacia algo relativo a que la interpretación de Aristóteles no puede dejar de remitirse al contexto cultural politeísta griego, y en estrecha  relación a unos "arjai" pluralistas, que supongo vinculaba estructuralmente, avant la lettre, a la metafísica presocrática. Intuyo que quería establecer la relación entre esa interpretación cuasi-animista de Aristóteles con ese  pluralismo de principios y la filosofía presocrática. Es irrelevante que tengamos o no respeto a las posiciones ajenas, obviando la corrección léxica; creo que lo verdaderamente sustantivo es poner sobre la mesa los textos en los que se funda una u otra interpretación. Y presumo que la interpretación que la corriente en la que dicho forista se inserta hace de este asunto encuentra su posición en los textos clásicos, o en referencias posteriores más o menos cercanas a los mismos. Creo que lo que habría que desterrar es ese léxico despreciativo con respecto a otras interpretaciones de los griegos con que algunos docentes parecen referirse a otras interpretaciones sin ni siquiera explicitar las citas concretas a las que se refieren. Esto último desdice completamente de lo que debe ser un ámbito académico, y las más de las veces el sarcasmo despreciativo no esconde más que la impericia de quien habla. Yo no me voy a poner aquí a defender que la interpretación tomista sea la "verdadera" interpretación de Aristóteles. El "tomismo" es una filosofía distinta de la Aristotélica. Lo que pretendo subrayar es que sus comentarios al Estagirita están guiados por el conocimiento del sistema aristotélico, y con una intención fundamentalmente filosófica y exegética. Reducir la obra del Aquinate a "era un cura ignorante que empleaba a Aristóteles para catequizar a gentes incultas" es más típico de un demagogo agitador que de un estudioso del pensamiento. Pues eso, a lo de los principios.

Lo primero, dejo caer esta idea: cuando se dice que "no se puede dejar de tener en cuenta el contexto politeísta..", ¿acaso es tan sumamente claro y evidente la naturaleza del politeísmo griego? Si alguien se acerca someramente a las interpretaciones de este fenómeno puede corroborar la sentencia medieval según la cual "quot capita tot sententiae", tantas interpretaciones como cabezas. Creo que lo que no es honesto es apuntar el dato politeísta griego y de ahí pasar a edificar un edificio basandose en esa mera mención. Primero habrá que establecer convincentemente la naturaleza de tal politeísmo, y después estar condiciones de justificar la influencia del mismo en la primera filosofía presocrática. De lo contrario nos enfrentamos a lo que llamó Husserl, la "apariencia trascendental"; subsumiendo lo filosófico en lo sociocultural a lo mejor nos perdemos algo. Quizá el absolutismo monárquico tenga algo que ver con el cogito de Descartes. Pero interpretarlo desde ahí, más allá de que pueda encajar o no, es osado. Sólo lo apunto.
Sobre los arjai. No voy a repetir lo que todos sabemos, que la principal fuente desde la que hablamos del "arjé" en los presocráticos, es Aristóteles. Veamos lo que indica Aristóteles sobre dicha noción en aquéllos filósofos:



"La mayoría de los primeros filósofos creyeron tan sólo principios a aquellos que se dan bajo la forma de la materia; pues afirman que el elemento y principio primero de todas las cosas es aquel a partir del cual todas las cosas existen y llegan por primera vez al ser y en el que terminan por convertirse en su corrupción, subsistiendo la substancia pero cambiando en sus accidentes porque tal naturaleza se conserva siempre pues es necesario que haya alguna sustancia natural una o múltiple, de la que nazcan las demás, mientras ésta se conserva" (Met. A3 983 b 6.
Si tenemos este texto a la vista, no se compadece bien con el mismo el ritornello de que los escolásticos transforman a Aristóteles en un monista teológico cuando él defendía una tesis pluralista de la noción de principio (que ya estaría en los presocráticos por influjo del politeísmo y tal). Aristóteles habla de "el principio primero.... a partir del cual todas las cosas existen". Por eso, cuando los posmodernos tratan de refutar a los escolásticos en este asunto, pienso que su vehemencia les lleva más bien a refutar a Aristóteles en los escolásticos. Sed contra: ¿Al hablar de una "sustancia múltiple" no hay una referencia a tal pluralismo? Podría verse si uno no sabe nada de Aristóteles, o abusa de las sustancias psicotrópicas: aquí Aristóteles no habla de la substancia primera, sino de la substancia segunda, o género. La unidad o multiplicidad de los individuos no afecta en absoluto a la unidad de género. 
Precisamente, al hablar de este texto, que precede a la mención aristotélica de Tales de Mileto, en "Los filósofos presocráticos" de Kirk, Raven y Schofield apuntan lo siguiente: "Todo lo que en efecto, sabemos de sus opinones (se refiere a las de Tales) sobre el agua (aparte de que la tierra flota sobre ella) es que a Aristóteles, que no hacía distinción alguna y bajo una forma problablemente muy compendiada y un tanto falseada, e parecían concordar con su propia idea de un arjé material" 
Por eso, aqui lo que interesa es la propia noción de principio en Aristóteles, ya que es desde él mismo desde donde se aplica a los presocráticos. Voy a fijarme en lo que dice el texto de la editorial Dickinson "Teoría del conocimiento" (pp. 87- 90)  del conocido profesor Dr. Diego Sánchez Meca:
"En su Metafísica, que trata de determinar el ser de las cosas, revisa Aristóteles los diversos sentidos de la physis aportados anteriormente por los presocráticos. Santo Tomás, cuyos comentarios al respecto son imprescindibles, encuentra hasta cinco sentidos bien concretos a los que considera como aspectos sucesivos de una misma noción que van descubriéndola y enriqueciéndola. Siguiendo, pues, los textos de Aristóteles, ve cómo va llamando naturaleza a todo lo que de alguna manera, es principio, hasta llegar a la conclusión de que physis sólo será con toda propiedad y rigor la sustacia:
-Nacimiento : "Physis es, en una primera acepción, la generación de todo aquello que nace y se desarrolla" (Sto. Tomás, De principiis naturae, cap.I) [...]
-Principio engendrante: "En otro sentido, physis es el primer principio del que se engendra lo que crece" (Ib.)
-Principio intrínseco de actividad: "Pero además, physis es el principio del primer movimiento en cada uno de los seres que son o existen naturalmente, principio que existe en el ser en cuanto este ser es" (ib) [...]
-Lo que permanece en todo cambio (materia-forma): "Se entiende también por naturaleza la materia prima o elemental de los seres naturales" [ib.][...]
-Esencia: Ahora bien, la forma, como configuración externa, no es sino el signo de la esencia, es decir, de la naturaleza o modo de ser real de la cosa. Por tanto, al no captar nosotros la esencia sino a través de la forma, se llamará también naturaleza y por tanto, vendrá contenida en aquello en que se contiene la esencia, es decir, en la definición.
-Substancia:Según esto, puede llamarse naturaleza a cualquier esencia, pero también sólo a la esencia de las substancias (o sea, los entes del mundo físico). Este último parece ser el pensamiento de Aristóteles, puesto que la forma que nos refiere a la esencia es la forma de un ser concreto. Por tanto, en rigor y como conclusión de todo lo dicho, la naturaleza es la substancia, pues ella es en sí principio (físico) intrínseco de actividad, que explica el devenir, y principio metafísico esencial de la cosa, que explica lo que el ser es""



Yo supongo que los que hablan de la "corrupción escolástica" tendrán a mano los textos de Santo Tomás a través de los cuales se realiza esa corrupción. Supongo, porque por lo general el conocimiento y las citas textuales sobre los textos tomistas de quienes hacen tal acusación es inexistente. En todo caso, habrá que seguir el consejo tomista, "atiende a lo que se dice, no a quién lo dice" y huir de los criterios omniexplicativos. ¿Qué hay debajo de esto? Pues la "reductio ad Germaniam". Pero de esto hablamos en otro momento.


2 comentarios:

  1. Hueso duro de digerir...me tomo un par de días para incrementar jugos gástricos.
    Dummy!

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  2. Enhorabuena por el regreso triunfal.

    En el fondo, los posmos, con este tipo de razonamientos (por llamarlos de alguna manera), muestran la hilacha. Hacen suya una de las tesis basales de la modernidad, expuesta quizá en forma más completa por Hegel, --la que acusa al pensamiento cristiano de ser un hiato en el desarrollo desmitificador de la filosofía--, demostrando una vez más que la tan publicitada postmodernidad no es más que una etapa (decadente) de la modernidad y no otra cosa, como inútilmente, pretende.

    El problema es que fue, justamente, el cristianismo el que ayudó a limpiar de mitos al pensamiento griego, aún en sus exposiciones más elevadas como en la filosofía peripatética. Y esto es innegable para quien conozca un mínimo de historia de la filosofía.

    En cuanto a la interpretación del Aquinate a Aristóteles, a pesar de las limitaciones de los textos con los que el Doctor Angélico contaba, me quedo con la autorizada opinión de Werner Jaeger.

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